sábado, 31 de diciembre de 2011

Sueña

     Muchas veces pueden ser, aparentemente, meras estupideces. Una amalgama de situaciones y sentimientos sin sentido, combinados de la forma más extraña imaginable. Personas a las que crees que jamás has visto, lugares en los que crees no haber estado, y actos que crees que nunca cometerías.

    Otras veces pueden sucesos recientes que, por algún motivo, te han hecho pensar. También puede darse el caso de que creyeras que lo que pasó no tuvo importancia, pero lo que puede estar diciéndote es que sí que la tuvo, aunque no lo supieras.

    Y otras, en las que crees que te esta indicando algo. Te esta mostrando un camino a seguir, o te esta sugiriendo que hagas alguna cosa. No todos pueden recordarlo, y es una verdadera lástima.

    En mi opinión, debemos prestarles atención. No debemos creerlos al pie de la letra, o basar todas nuestras acciones en intentar llegar a algo que hemos visto, pues son confusos y extraños. Pero sí merecen que nos paremos a pensar. Es la forma que tiene nuestra mente, lo mas poderoso que poseemos y poseeremos jamás, de comunicarse con nosotros directamente. Esa manera, esa vía, son los sueños.

    En ocasiones desearíamos que se prolongaran eternamente, no despertar jamás, pues nos muestran una realidad alternativa que es la que ansiamos con tanto anhelo. Pero siempre acaba. Aunque podemos tratar de hacerlos realidad. Salidos de lo más profundo de nuestro ser, nos muestran aquello que queremos con todas nuestras fuerzas y que puede, que hallamos olvidado temporalmente pero por suerte o por desgracia, nos lo recuerda.

    Es bueno soñar, tener esperanza, ilusión por alcanzar metas u objetivos que debemos marcarnos para avanzar en este camino tan sinuoso, peligroso y de difícil recorrido que es la vida.

    Podemos tropezar, caer y hacernos daño, pero si tenemos una meta, por inalcanzable que parezca, jamás nos rendiremos, y siempre volveremos a levantarnos y reanudaremos la marcha, porque si hay algo que ni la vida misma puede arrebatarnos, es la esperanza, que muchas veces se muestra, vívida como la realidad misma y en su más absoluto esplendor, en los sueños.

    Así que debemos mirar mas a menudo hacia nuestro interior, tratar de nadar en lo más profundo de la vida, y no dedicarnos solamente a chapotear en la superficie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario